viernes, 19 de diciembre de 2008

Disipé la tormenta q martirizaba mi ser….




No ignoraba tus males
Cuyo remedio me estabas pidiendo.
Pero ambos sufrimos…
Tu dolor no igualaba al mío.
Mi corazón sufrió por mi desgracia!
Y aun cuando mi carne se desgarraba
He derramado lágrimas de dolor e impotencia
Por remedios mal sugeridos
Luego de largas meditaciones…
Lo encontré muy escondido
Y con miedo a lo desconocido dije:
No interesa por salvarme
Hacer votos o sacrificios!


Disipé la tormenta q martirizaba mi ser….

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